Última actualización: 17/02/2010
La administración de las reservas internacionales es una función encargada al Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) de acuerdo al Artículo 84° de la Constitución Política del Perú, y sigue los criterios de seguridad, liquidez y rentabilidad señalados en el Artículo 71° de su Ley Orgánica.
Las reservas internacionales contribuyen a la estabilidad económica y financiera del país, en la medida que garantizan la disponibilidad de divisas para situaciones extraordinarias, que podrían darse por choques externos que se manifiesten en un eventual retiro significativo de depósitos en moneda extranjera y una posterior fuga de capitales del sistema financiero peruano. Asimismo, una adecuada disponibilidad de divisas contribuye a la reducción del riesgo país y a la mejora de los calificativos crediticios del Perú, lo que redunda en mejores condiciones para la obtención de créditos del exterior por parte de las empresas privadas y públicas peruanas, y además coadyuva a la expansión de la inversión extranjera en el país.
Las reservas son particularmente importantes en un contexto de globalización de los mercados internacionales, reducción de las barreras a los movimientos de capital y volatilidad en los mercados financieros, cambiarios y de metales a nivel mundial.
De acuerdo al Artículo 72° de su Ley Orgánica, las reservas internacionales administradas por el Banco están constituidas por :La política de administración de reservas seguida por el Banco considera prioritario preservar el capital y garantizar la liquidez de las mismas. Una vez cubiertas dichas condiciones, se busca maximizar el rendimiento de los activos internacionales.
La administración de los activos internacionales guarda estrecha relación con las fuentes de los recursos, en términos de monto, moneda, plazo y volatilidad. De esta manera se busca minimizar los riesgos financieros que podrían afectar el valor y la disponibilidad de los recursos encargados a la Administración.
El portafolio de inversiones se divide en cuatro tramos que reflejan la distinta naturaleza de las fuentes de las reservas.
Un instrumento importante para el manejo de las reservas internacionales lo constituye el portafolio de referencia. En su definición, este portafolio recoge la combinación riesgo-retorno que aprueba el Directorio, lo que se traduce en activos con un determinado grado de liquidez, calidad de crédito, duración y en la diversificación por monedas y emisores. El portafolio de referencia es neutral a las expectativas de mercado y debe poder ser replicable. Esto último es particularmente relevante en circunstancias de extrema volatilidad en los mercados. El Banco construye su propio portafolio de referencia con base en índices de mercado.
Las inversiones de las reservas internacionales conforman el portafolio real, el mismo que puede desviarse de los parámetros aprobados para el portafolio de referencia en cuanto al manejo de los plazos de las inversiones, la duración, el riesgo bancario total, el riesgo de crédito y la selección de los emisores. El manejo de estas desviaciones se realiza buscando una mayor rentabilidad de las inversiones, manteniéndose dentro de los parámetros y márgenes autorizados por el Directorio.
Los portafolios real y de referencia son valorizados a precios de mercado diariamente. Aún cuando la mayor parte de las inversiones se mantienen hasta su fecha de vencimiento, se considera que el cambio en el valor de mercado de ambos portafolios constituye un indicador importante para medir la eficiencia en el manejo de las reservas internacionales.Respecto al manejo de las inversiones, se consideran los siguientes riesgos:
Riesgo de Liquidez:Originado por la imposibilidad de redimir los valores negociables en el momento oportuno o con un costo de transacción muy elevado. Para mitigar este riesgo se controla el grado de liquidez de los instrumentos de renta fija por el tamaño de la emisión, el porcentaje adquirido de cada emisión y el spread compra-venta en la cotización de mercado de la misma. Asimismo, se minimiza a través de la distribución de los activos en tramos:Riesgo de Crédito:Se refiere a la posibilidad de que una contraparte no pueda cumplir a tiempo con una obligación contraída con el Banco. Para afrontar este riesgo, las inversiones se realizan de manera diversificada en:
Riesgo Cambiario:Proviene de las fluctuaciones de los tipos de cambio de las monedas en las que se realizan inversiones, lo que podría conllevar a una pérdida en términos de la moneda base para la contabilidad de las reservas internacionales (dólares de EE.UU.).
Los activos están en su mayoría invertidos en dólares de EE.UU., reflejando tanto la denominación de los pasivos en moneda extranjera (encaje bancario y casi la totalidad de los depósitos del sector público) cuanto la moneda de intervención del Banco en el mercado de divisas doméstico. Cabe añadir que la mayor parte de nuestra deuda externa y de nuestro comercio internacional se denomina en dólares de EE.UU. La segunda divisa en importancia dentro de la composición por monedas de las reservas internacionales es el euro.Riesgo de Tasa de Interés: Está relacionado con el movimiento no esperado de las tasas de rendimiento de mercado de los activos de renta fija que componen el portafolio, que puede afectar el valor de mercado de las inversiones antes de su vencimiento. A mayor plazo de vencimiento de las inversiones, mayor es el impacto de cambios en los rendimientos sobre el precio de mercado de dichas inversiones. La medición de dicho impacto se refleja en la duración del portafolio.
El Banco afronta este riesgo considerando la estructura de plazos de los pasivos para la composición por plazos de sus activos. Esto hace que la duración del portafolio total sea baja por lo que el impacto de variaciones de tasas de interés de mercado es mínimo sobre el valor de mercado del portafolio.
Asimismo, se ha establecido plazos máximos para las inversiones, consistentes con el perfil de riesgo de mercado deseado para cada instrumento del portafolio.